5 páginas
Inicio, Nosotros, Servicios o Productos, Contacto y una más a la medida de tu negocio.
Desde
$1.000.000
Pago único. Sin mensualidad.
Si buscaste esto en Google seguramente ya te pasó: entras a cinco páginas de agencias, todas te hablan de “soluciones digitales a tu medida”, te ponen un descuento del 65% con un reloj en cuenta regresiva, y ninguna te dice el número. Al final terminas dejando tus datos solo para enterarte de cuánto vale, y de ahí en adelante te llaman tres veces por semana.
Así que va de una: una página web profesional en Colombia cuesta entre $1.000.000 y $8.000.000, y la diferencia está en quién la hace y qué tan grande sea. Con nosotros arranca en $1.000.000, con pago único. Ese millón incluye cinco páginas, un blog con tres artículos escritos por nosotros, el dominio por un año y el hosting sin mensualidad. No hay cobro que te siga llegando después.
¿Por qué “desde”? Porque no es lo mismo la página de una peluquería de barrio que la de una empresa con ocho servicios, tres sedes y catálogo de productos. En la mayoría de los negocios pequeños y medianos el proyecto se resuelve en ese millón. Si el tuyo necesita más, te lo decimos antes de que pagues un peso, no a mitad de camino.
Sin cobros escondidos y sin “eso va aparte” cuando ya empezamos.
Inicio, Nosotros, Servicios o Productos, Contacto y una más a la medida de tu negocio.
Escritos por nosotros, pensados para lo que tus clientes buscan en Google.
No te pedimos que nos mandes el contenido. Nos cuentas de tu negocio y nosotros lo redactamos.
Lo compramos y lo dejamos configurado. Tú no tienes que abrir ninguna cuenta rara.
Y no es gratis solo el primer año. Tu página no genera cobro mensual, nunca.
Más del 80% de tus visitas van a llegar desde un teléfono. La página se diseña pensando en eso primero.
En todas las páginas, con el mensaje ya escrito para que el cliente solo tenga que darle enviar.
Sin WordPress y sin plugins pesados. Abre en menos de dos segundos, incluso con datos móviles.
El candado que sale al lado de la dirección. Va incluido y no se cobra aparte.
Construida para que Google entienda a qué te dedicas y para que herramientas como ChatGPT te puedan citar.
Desde que nos pasas la información de tu negocio hasta que la página está en línea.
Ves la página terminada, nos dices qué cambiar y lo cambiamos antes de publicar.
Distintos rubros, distintos estilos. Ninguna sale de una plantilla.
Estos son diseños de muestra que armamos para enseñar cómo trabajamos, no clientes reales. Somos una agencia nueva y preferimos decírtelo de frente en vez de inventarnos logos de empresas que nunca nos han contratado.
Preferimos decírtelo aquí y no cuando ya estemos trabajando.
Todo eso lo hacemos, pero se cotiza por separado según lo que necesites. Si quieres mostrar tus productos y que la gente te escriba por WhatsApp para comprar, no necesitas una tienda en línea y te ahorras varios millones.
Por WhatsApp, por escrito o en una nota de voz, como te quede más fácil. Qué vendes, a quién y qué quieres lograr con la página. De ahí sale todo lo demás.
Con ese abono compramos el dominio y empezamos a construir. El otro 50% queda para cuando ya veas la página lista.
Te mandamos un link para que la abras desde tu teléfono, se la muestres a quien quieras y nos digas qué ajustar. Aquí entran las dos rondas de cambios.
Publicamos la página en tu dominio, te entregamos los accesos a tu nombre y listo. Sin cobros que sigan llegando después.
Rangos reales del mercado, para que sepas dónde estás parado antes de decidir.
| Quién la hace | Cuánto cobra | Qué recibes |
|---|---|---|
| Plantilla armada por un freelance | $300.000 a $800.000 | Diseño repetido, textos que escribes tú y casi siempre te toca renovar hosting aparte cada año. |
| Página web profesional (lo que hacemos aquí) | desde $1.000.000 | Diseño propio, textos escritos, dominio incluido y sin mensualidad. |
| Agencia mediana | $3.000.000 a $8.000.000 | Buen trabajo en general, con procesos largos y reuniones. Suele venir amarrado a un plan mensual. |
| Tienda en línea | $2.500.000 a $6.000.000 | Carrito, pasarela de pagos, inventario y fichas de producto. Es otro tipo de proyecto. |
Desliza la tabla para verla completa
Lo más barato casi siempre sale caro por otro lado. Por trescientos mil pesos te montan una plantilla que se ve igual a la de otros doscientos negocios, los textos los tienes que escribir tú, y en doce meses te llega un cobro de renovación de hosting que nadie te había mencionado. Se vuelve una cuota más que pagas todos los años por algo que no te trae un solo cliente.
Y en el otro extremo, arriba de los tres millones lo que estás pagando en buena parte son reuniones, presentaciones y una estructura grande. El trabajo suele ser bueno. Solo que un negocio pequeño rara vez necesita ese despliegue para vender lo que vende.
Casi todas las agencias te regalan el hosting doce meses. En el mes trece llega la factura, y de ahí en adelante todos los años. Con nosotros no hay mes trece.
Casi todas las páginas web en Colombia están hechas en WordPress. Eso significa un servidor prendido las 24 horas esperando visitas, un montón de plugins encima, actualizaciones cada mes y un antivirus para que no se la hackeen. Todo eso cuesta plata y alguien la tiene que pagar, así que te la cobran a ti todos los años.
Fíjate en algo cuando compares: si un proveedor te ofrece antivirus y copias de seguridad diarias, es porque el sistema que usa se puede hackear y se puede caer. Está resolviendo un problema que su propia herramienta le crea.
Tu página con nosotros no lleva WordPress ni plugins. Se construye una vez y queda servida desde la red de Cloudflare, que la reparte en cientos de servidores por todo el mundo. No hay nada que actualizar, nada que se dañe solo, y nada por lo que cobrarte cada mes.
Una página bonita que nadie encuentra es un folleto caro. Por eso la tuya queda armada desde el principio para que Google entienda a qué se dedica tu negocio: los títulos, las descripciones, la estructura de los textos y los datos de tu empresa quedan donde el buscador los espera encontrar. Eso no se cobra aparte, es parte de hacer bien el trabajo.
Y hay algo nuevo que casi nadie está mirando todavía. Cada vez más gente ya no busca en Google: le pregunta directamente a ChatGPT o a Gemini “dónde consigo esto en Medellín”. Esas herramientas leen páginas web para armar sus respuestas, y para eso necesitan que la información esté clara y bien organizada. Tu página queda escrita y estructurada de forma que te puedan citar cuando alguien pregunte por lo que tú vendes.
Esto no te va a poner de primero en Google en una semana, y quien te prometa eso te está vendiendo humo. Lo que sí hace es que arranques con la base bien puesta, en vez de tener que rehacer todo dentro de un año.
Esto te lo decimos sin que preguntes, porque en este medio pasa mucho lo contrario. El dominio y la cuenta donde vive tu página quedan con tu correo y tu contraseña. El día que publicamos te entregamos los accesos por escrito, junto con la fecha exacta en que se renueva el dominio.
Si mañana quieres que otra persona te maneje la página, se la llevas y ya. No tenemos nada retenido ni hay que pedirnos permiso para nada. Suena obvio, pero un montón de negocios en Colombia descubren tarde que su dominio está a nombre de la agencia que los atendió, y que recuperarlo es toda una pelea.
Lo único que se renueva es el dominio, y esa plata se la pagas directamente al proveedor, no a nosotros. Está entre $50.000 y $70.000 al año.
Cuando pides tres cotizaciones y te llegan tres números muy distintos, no es que uno te esté robando. Casi siempre están cotizando cosas diferentes. Estos son los factores que de verdad mueven el precio.
Quién escribe los textos. Es el que más pesa y el que menos se menciona. Si la cotización dice “el cliente entrega los contenidos”, ese trabajo te queda a ti, y es más de lo que parece. Escribir bien una página de servicios toma horas, y es la razón número uno por la que los proyectos se quedan a medias.
Si vendes en línea o no. Una página que muestra tus productos y manda al cliente a WhatsApp es un proyecto. Una tienda con carrito, pasarela de pagos, inventario y envíos es otro, con otro precio. Mucha gente pide una tienda cuando lo que necesita es lo primero.
Cuántos servicios manejas. No es lo mismo un restaurante que un consultorio con nueve especialidades, donde cada una necesita su propia página bien explicada. Ahí el trabajo se multiplica de verdad.
Si hay fotos o hay que conseguirlas. Si tienes fotos propias y decentes, perfecto. Si no, trabajamos con imágenes de banco, que funcionan bien. Una sesión de fotos del local o de los productos es otro gasto y se maneja aparte.
Lo que casi nunca justifica un precio más alto es la cantidad de páginas. Meterle veinte secciones a un negocio que se explica en cinco no lo hace verse más serio, lo hace verse rellenado. Se nota, y el cliente que entra desde el celular se pierde antes de encontrar el botón para escribirte.
En Colombia una página web profesional cuesta entre $1.000.000 y $8.000.000, dependiendo de quién la haga y de qué tan grande sea. En AL100 arranca en $1.000.000 con pago único: eso incluye 5 páginas, un blog con 3 artículos, los textos escritos por nosotros, el dominio por un año y el hosting sin mensualidad. Si necesitas una tienda en línea con carrito y pagos, eso ya es otro proyecto y se cotiza aparte. Más abajo en esta página te dejamos la comparación con lo que cobra cada tipo de proveedor en el país.
Porque tu página no nos cuesta plata todos los meses. La construimos con tecnología que se sirve directamente desde la red de Cloudflare, sin un servidor prendido esperando visitas, y eso no genera cobro. Las agencias que te cobran hosting cada mes o cada año casi siempre están montadas sobre WordPress, que sí necesita un servidor, actualizaciones y mantenimiento. Nosotros preferimos cobrarte bien una vez y que después no tengas una cuota más en la lista de gastos del negocio.
El dominio es lo único que se renueva, y esa renovación se la pagas directamente al proveedor, no a nosotros. Está entre $50.000 y $70.000 al año según la terminación que elijas. Cuando te entregamos la página te decimos la fecha exacta de renovación y te dejamos la cuenta a tu nombre para que le pongas una tarjeta y se renueve sola. Si prefieres que nosotros nos encarguemos, nos escribes y lo hacemos, sin vueltas.
Siete días desde que nos pasas la información de tu negocio. La parte que más se demora casi nunca es la nuestra: es que el cliente reúna las fotos y nos cuente bien qué vende. Por eso te pedimos poquito y lo pedimos de una sola vez, y aceptamos que nos lo mandes como te quede fácil, incluso en notas de voz. Si tienes un evento o una fecha de apertura encima, dínoslo desde el principio y organizamos el trabajo para llegar.
Nosotros. Y esto importa más de lo que parece, porque es donde se mueren la mayoría de las páginas web: la agencia le pide los textos al cliente, el cliente nunca los manda y el proyecto se queda a medias tres meses. Aquí no funciona así. Nos cuentas de tu negocio en una conversación, nosotros escribimos todo y tú apruebas. Si algo no suena a como tú hablas, lo cambiamos.
Sí, y te lo decimos sin que preguntes porque en este medio pasa mucho lo contrario. El dominio y la cuenta donde vive tu página quedan con tu correo y tu contraseña, y te entregamos los accesos por escrito el día que publicamos. No amarramos a nadie: si mañana quieres que otra persona te maneje la página, se la llevas y ya. Nosotros no tenemos nada retenido.
50% para arrancar y 50% cuando ya viste la página terminada y aprobada. Antes de que pagues la segunda mitad te mandamos un link para que la abras en tu celular y la revises con calma. Recibimos transferencia por Bancolombia, Nequi o Daviplata, lo que te quede más cómodo.
Las dos rondas de ajustes van incluidas mientras el proyecto está abierto, o sea antes de publicar. Después de entregada, si quieres cambiar contenido, agregar una sección o publicar más artículos en el blog, me escribes y lo cotizamos aparte. Suele ser poca plata y se hace rápido, pero es un trabajo nuevo y por eso va por separado.
Sí, pero es un proyecto distinto y con otro precio. Una tienda necesita carrito, pasarela de pagos, manejo de inventario, fichas por producto y configuración de envíos, y eso es bastante más trabajo que una página informativa. Si lo que quieres es mostrar tus productos y que la gente te escriba por WhatsApp para comprar, la página de $1.000.000 te sirve perfecto y te sale mucho más económica.
Escríbenos por WhatsApp. Te decimos si tu proyecto entra en el millón o si necesita algo más, sin vueltas y sin que te toque dejar tus datos en ningún formulario.